ARCANO MAYOR XVIIII

El Sol en el tarot

Carta El Sol en el Tarot de Marsella

“Yo sé que las nubes duran sólo un momento y que el Sol es para todos los días.”

Rabindranath Tagore (1861-1941)

Poeta y filósofo bengalí.

Elementos

Fuego

Asociación astrológica

Sol

Significados

  • Éxito
  • Alegría
  • Vitalidad
  • Iluminación
  • Compartir
  • Crecimiento
  • Padre ideal
  • Pareja perfecta

Introducción a este Arcano

El Sol en el tarot es símbolo de vida, esperanza y amor. Y es que este astro siempre ha sido tratado a lo largo de la historia de la humanidad como el más grande de los Dioses o como el símbolo definitivo de la autoridad suprema del mismísimo Creador.

Mientras vimos como la carta de La Estrella en el tarot nos otorgaba orientación, El Sol nos llena de sentimientos positivos e ideas inspiradoras. Su mirada, en la carta del tarot de Marsella, recuerda en cierta manera a la de El Diablo, pero esta vez el fuego no está en una antorcha sino que se presenta como todo un poderoso ser. Nos mira directamente de frente, no tiene nada que ocultarnos, sino todo lo contrario, nos revela todo con la máxima claridad.

En este Arcano XVIIII, vemos que las dos figuras humanas encadenadas que aparecían en el Triunfo XV ya no tienen nada que temer, nada que ocultar ni nada de qué avergonzarse: ahora son dos niños que juegan inocentemente bajo la luz del Sol. Ellos son los dos opuestos finalmente conciliados que hemos visto representados a lo largo de toda la serie de Arcano Mayores: en los acólitos de El Papa, en los dos caballos de El Carro, en los platillos de La Justicia o en las dos vasijas de la Templanza.

En astrología, como no podía ser de otra manera, se ha relacionado esta carta del tarot con el masculino, activo y poderoso Sol, la estrella central de nuestro sistema solar.

Descripción de la carta de El Sol

La Luna parecía mostrarnos un entorno, en cierta manera, hostil (como ya vimos en otras cartas como, por ejemplo, La Muerte en el tarot); ahora, en esta carta del tarot, vemos todo lo contrario: dos niños jugando inocentemente el uno con el otro a plena luz del día. Ambos son completamente de color carne y cubren sus sexos con una prenda de color azul.

Los dos pequeños se encuentran de pie y descalzos sobre un terreno un poco escabroso de color amarillo, en el que se aprecian dos piedras del mismo color. El niño de la izquierda toca con su mano izquierda el pecho del niño de la derecha, mientras que este último parece tocar la nuca de su semejante. Detrás de ellos, vemos un pequeño muro de color amarillo, pero con su parte superior completamente roja.

Si bien parecen dos niños, el que se cubran sus sexos puede ser una señal de que se trata de un niño y una niña, pues existe la necesidad de tapar aquello que lo hace único y diferente a uno frente al otro.

Por encima de los dos personajes se alza la figura central de una gran Sol con rostro humano, cuya mirada parece calmada y tranquila. Su centro es una esfera de color amarillo con varias franjas negras. De tal figura circular emanan un total de setenta y cinco rayos de diferentes formas y colores: dieciséis con un diseño triangular y alargado, ocho completamente rectos, otros ocho de formas onduladas y, finalmente, cincuenta y nueve como meras líneas negras.

Los colores de tales rayos también son dispares: cinco rojos, cuatro amarillos, tres azules, dos verdes y dos blancos.

Como último detalle, en esta carta vemos cómo se desprenden treces lágrimas, esta vez no invertidas como vimos en el Arcano anterior, cinco azules, tres amarillas, tres blancas y dos rojas.

Carta de El Sol en el tarot Universal de Waite

Carta de El Sol en el Tarot Universal Waite

Un gran Sol de mirada enigmática y paternalista ocupa la mitad de este naipe de la Baraja Universal de Waite. Esta vez no hay rayos multicolores, sino todos completamente amarillos, algunos de líneas rectas y otros onduladas.

Bajo el poderoso astro, un niño feliz, completamente desnudo y de cabellos dorados, monta un caballo blanco y de mirada fría; el pequeño alza sus manos en señal de alegría y festejo. Detrás de ambos, podemos apreciar algo parecido a un muro, pero esta vez, en su parte superior, crecen -al menos- cinco girasoles.

Colgando desde la esquina superior derecha de la carta, un gran manto de color rojo se extiende por todo lo largo de la figura, depositándose una parte de este sobre el tranquilo animal.

Explicación de los colores

El amarillo siempre se ha relacionado con la mente: es el color de la iluminación, de la voluntad y del Sol. En este Arcano XVIII lo vemos muy protagonista, presente en el mismo Sol, en algunas de las lágrimas, en todo el suelo y gran parte del muro que se encuentra detrás de los dos pequeños. Su significado nos muestra que todas las bases están basadas en la inteligencia divina, una inteligencia que vela desde arriba, recordando el pasaje “como es abajo es arriba y como es arriba es abajo”.

El azul, por su parte, es el color del espíritu: lo vemos en algunos de los rayos y lágrimas de El Sol y en las telas que cubren el sexo de los dos niños, remarcando el gran poder espiritual que emana de ellos. Es, a su vez, el color del cielo y denota, también, intuición e inconsciente.

El Rojo es el color de la vida, la energía, la vitalidad y la fuerza. Lo vemos en algunos rayos y lágrimas del Sol. Donde más llama la atención es el la parte superior del muro, donde indica que aquellas bases creadas por el hombre -y basadas en la inteligencia divina- pero con puntos vinculados a la pasión.

El color carne de los dos niños, sobretodo en sus cabellos (un color extraño para esta zona del cuerpo), hace referencia a la parte humana y al tiempo presente, al disfrute y la alegría del no tener cargas negativas previas ni preocupaciones en el futuro.

Para finalizar, podemos decir, en esta carta, que la combinación de colores en los rayos y en las lágrimas apuntan a que la fuerza e influencia de El Sol actúa en todos los planos de la existencia.

Significado de El Sol en el tarot

El Sol en el tarot siempre se ha asociado con el significado de éxito, realización, vitalidad, alegría y felicidad. Esta carta es sinónimo de iluminación, pero no solamente en sentido material (es decir, la cantidad de luz que genera) sino en un sentido más cercano al concepto filosófico de la antigüedad: la adquisición de un conocimiento pleno que se sobrepone al superficial y material y que está relacionado con aspectos divinos. Por lo tanto, El Sol es un Arcano que representa una etapa de gran iluminación espiritual y simboliza el elemento que nos brinda con la máxima claridad y de manera directa el conocimiento auténtico.

Asimismo, siempre se ha asociado al Sol con el arquetipo paterno, la mente masculina y, en las mujeres, el despertar de su lado e inteligencia varonil. En general, El Sol encarna la positividad, como lo ha sido para todas las culturas a lo largo de la historia de la humanidad.

Su rostro, igual que la cara de una persona, indica simpatía y generosidad, mientras que su mirada de frente se contrapone a la del Arcano Mayor XVIII: su acción es directa e inmediata. Tal acción se ejerce a partir de los rayos multicolores y multiformes que vemos se extienden desde su esfera, lo que provoca que su influencia sobre todos los planos del ser humano esté representada por las gotas o lágrimas que caen desde lo alto (también de varios colores).

Los dos niños que aparecen “jugando” en la figura son un paralelo de lo material y lo espiritual, unidos perfectamente en armonía, representado esto por la forma en la que interactúan, el color de su piel y cabellos y, sobretodo, por la falta de ropajes elaborados: una mera faja o prenda de color azul.

Por otra parte, ambos pequeños recuerdan a los personajes que vemos en el tercer signo del Zodiaco, Géminis, un signo también de esencia positiva y masculina. Tales personajes han sido símbolos de la conciencia y se han visto representados por los conocidos Dióscuros de la mitología griega, Cástor y Pólux, los Gemini o gemelos. Ellos son iguales pero a la vez diferentes, por lo que la interacción tan natural que observamos del uno con el otro en esta carta significa la unión de los opuestos, de lo activo y lo pasivo, de aquella fusión que no produce otra cosa que el máximo potencial creativo.

Detalle del rostro de El Sol en el tarot de Marsella

Del Sol se desprenden decenas de rayos: los de forma triangular refieren a la luz y a la voluntad; incluso, se ha asociado a la santísima Trinidad cristiana (Padre, Hijo y Espíritu Santo). Sus lineas rectas equivalen a la acción directa, las onduladas denotan su acción menos directa y, finalmente, los trazos negros y finos apuntan a cambio, transformación y, en este caso, inmortalidad, ya que El Sol vive las tres fases: nace (amanecer, salida del Sol), vive a máximo esplendor (mediodía) y, finalmente, muere (anochecer, puesta del Sol).

Detalle de los niños en la carta de El Sol en el tarot de Marsella

Es la primera vez que vemos a dos seres humanos interactuando el uno con el otro sin la intervención de un tercero. La caracterización de sendos personajes como niños se debe a que simbolizan, en parte, algo incipiente pero completo, más cercanos a lo natural y menos a lo convencional: son capaces de disfrutar de la luz del Sol y ser felices, pero sin tener plena consciencia ni de ellos mismos ni de la luz que les ilumina.

Detalle de piedras en la carta de El Sol en el tarot de Marsella

Las dos piedras que vimos en la carta del tarot de La Torre, Arcano Mayor XVI, han pasado del blanco (indicador de pureza) al amarillo: ahora están completamente impregnadas de la vitalidad e inteligencia divina, indicando, así, otro elemento simbólico para el significado de creación y nueva etapa.

El elemento del muro es también importante a la hora de descifrar el significado de este Secreto: su doble color, amarillo y rojo, señala que existen unas bases cercanas a la inteligencia divina pero que, en cierta manera, aún interactúan y han de liar con aquellos elementos de deseo y pasión con los que el hombre se enfrenta. Es, por lo tanto, un obstáculo que aún hay que superar para poder continuar en el camino de la evolución y crecimiento espiritual y mental.

Para finalizar este análisis, vimos que si La Luna en el tarot era el final de un ciclo, entonces El Sol es el inicio de una nueva etapa: a nivel numerológico, vemos que diecinueve es uno más nueve, y cuya reducción da como resultado uno (1 + 9 = 10, y 1 + 0 = 1), denotando la unidad, comienzo y éxito.

Lectura de esta carta en una tirada

Que El Sol salga en una tirada de tarot siempre suele tener una lectura de buena fortuna, celebración y optimismo. Suele ser una carta que hace honor a su nombre, disipando las dudas del consultante y mostrando el mejor camino. Por ejemplo, suele ser augurio de buenos resultados en pruebas o exámenes, o que podremos conseguir finalmente aquello que teníamos puesto como objetivo.

Es un naipe que aconseja que seamos sinceros y claros con los demás, que disfrutemos sobretodo de la familia y de las amistades cercanas, pues veremos frutos muy positivos de ello. Al igual que los niños en la carta, tenemos que mostrarnos como realmente somos y disfrutando en cada momento de nosotros y los demás, confiando siempre en nosotros mismos. Habla sin tapujos tanto de tus sueños como de tus miedos.

Indica cierta liberación de problemas importantes o de una gran carga soportada por mucho tiempo. Por ello, este Triunfo invita a la realización de un viaje al aire libre y que sea placentero, o bien visitas a alguna costa donde poder recargar las energías perdidas.

En el plano de las relaciones, El Sol indica amor absoluto e ilimitado, donde la pareja está iluminada por la verdad y la felicidad, trayendo la armonía que siempre deseamos. Ello se debe, en gran parte, a que el respeto se ha instaurado en la relación. En determinadas circunstancias no tiene por qué ser una actual pareja sino indicar que en un pronto futuro es posible encontrar a nuestra alma gemela. Si se pregunta por personas, suele apuntar a hombres, como un padre o un jefe.

En el plano de la salud, su lectura siempre es bondadosa: ausencia de enfermedades o muy pronta recuperación de ellas. La vitalidad y energía podrán recuperar su punto más alto.

En cuanto a trabajo, El Sol augura éxito, como la firma de un contrato importante y beneficioso o un ascenso obtenido por auténticos méritos personales. En lo referente al dinero, es una carta de riqueza y grandes beneficios.

Así pues, El Sol Es un Arcano que trae luz, iluminando nuestro camino y trayendo esperanza. Pero también nos advierte, en algunos casos, que tengamos cuidado, pues es un astro poderoso que en exceso puede quemarnos si no somos capaces de digerir o asimilar el mensaje que nos brinda, generalmente, si no estamos en la etapa evolutiva necesaria.

Combinaciones de El Sol

A continuación, podemos ver algunas de las combinaciones de este Arcano Mayor con otras cartas cuyo resultado es importante tener en cuenta:

El Sol + El Emperador

Carta El Sol en el Tarot de Marsella
Carta El Emperador en el Tarot de Marsella

“En temas relacionados con todos los aspectos sociales, estas dos cartas indican éxito y consecución de objetivos y aspiraciones gracias, sobretodo, a sus excelentes virtudes. En el campo profesional, forjará fuertes y firmes bases que le otorgarán una etapa de gran estabilidad.”

El Sol + La Rueda de la Fortuna

Carta El Sol en el Tarot de Marsella
Carta La Rueda de la Fortuna del Tarot de Marsella

“Habrá muchos movimientos en sus relaciones personales y es muy posible que sucedan algunos viajes de cierta importancia. Es posible que sea víctima de algún impulso natural e espontáneo; vigilarlos.”

El Sol + La Torre

Carta El Sol en el Tarot de Marsella
Carta de La Torre en el Tarot de Marsella

“Esta combinación no es positiva en cuanto al amor ser refiere: habrá falta de armonía y momentos de poca felicidad. La carta del Arcano XVI, además, nos muestra que es probable vivir una ruptura cercana y, muy posiblemente, dolorosa.”

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